domingo, 4 de septiembre de 2016

Cuando le dije adiós


Nos fuimos caminando por la playa, nuestras huellas las iba borrando el viento, de repente tomaste mi mano muy fuerte, casi que nuestros cuerpos se fundieron en uno solo, nos miramos, vi en tus ojos una infinita tristeza, me separe enseguida de ti, corrí, corrí... me detuve, volví mi cara hacia ti, y te vi lejano, perdido, inmóvil, percibí que había corrido muchísimo.

Abrí mis brazos al inmenso mar, mire el infinito azul del cielo, al fondo un sol radiante casi rozando el horizonte, y grite a toda voz, He alcanzado mi libertad.

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