domingo, 9 de abril de 2017

Ese extraño objeto

La Casa Rectoral siempre me pareció una funeraria, sus pasillos decorados con imágenes y cuadros de santos católicos, baúles, muebles y lámparas, todo ambientado al estilo colonial, enmarcado en un silencio que se adueñaba de todos los espacios y rincones.

Llamaba mi atención una puerta que nunca abrían, incitando a mi curiosidad por saber que custodiaban en ese espacio secreto.
Todo rigurosamente limpio y en su lugar, en antaño se constituyo como casa principal de esa hacienda, que hoy es la Universidad Simón Bolívar

Por razones de trabajo, me quede un día por la noche para concluir un trabajo de urgencia, ya a las 5 pm era un cementerio, porque todos se iban a las 4pm y el silencio se hacia escuchar, junto con la llegada de los murciélagos con su silbar característicos, las guacharacas anunciando la noche y los loros su alboroto para recogerse
A eso de las 7 pm me levante del escritorio para ir al baño, no lo había hecho antes porque el temor a tanta oscuridad, silencio y soledad me mantenían aferrada al escritorio.

Decidí ir al baño mas cercano, estaba en el Despacho del Rector, entre y luego de orinar, llamo mi atención que ese pequeño espacio era diferente al resto de la Casa Rectoral.
Estaba ambientado a un estilo clásico actual, había un estante enchapado en fórmica blanco...extrañe esa decoración y seguí viendo las otras cosas que lo componían.
Movida por la intensa curiosidad abrí el estante blanco, casi quede inmóvil cuando un objeto negro se abalanzo sobre mi envolviéndome totalmente, no grite, intente zafarme de aquello logrando mi objetivo con éxito, fue entonces cuando percibí que aquella cosa negra que callo sobre mi arropándome, era la toga que usaba el Rector para los actos académicos y conservaba en ese estante, junto a unos libros, el birrete y rollo de papel sanitario.

Cuidadosamente la volví a colocar en su respectivo lugar, cerré el estante, salí del baño, fui a mi escritorio, apague las luces y salí despacio para aparentar valentía y me fui al carro, metí mis llave y salí directo a mi casa.

Aquel muchacho moreno

Eran las 8am, Mariana hacia la cola para abordar el bus que la llevaría a las playas del Litoral, iba en compañía de su hermana y su madre.
Tenía 16 años, vestía con ropas ligeras y zapatos deportivos. cabellos largos y un morral, delgada, de baja estatura, pero de proporciones que semejaban un reloj de arena.

En la cola, detrás de ella estaban su hermana y su madre, delante de ella un muchacho moreno, simpático, de unos 18 a 20 años, extrovertido iba con por dos muchachos de igual edad.

Mariana, observaba el acontecer y las charlas de la gente. de repente el muchacho voltea y la mira fijamente, ella se sorprende, lo ve como si en ambos surgieran pensamientos que solo la imaginación podía crear para ellos.

Él no establece conversación, entona las letras de una canción que estaba en moda: <Si te acuerdas de mi
de nuestro amor/de aquellos días de ilusión /llámame si me recuerdas

Mariana observa en silencio, y le parece tonto llamar su atención de esa forma, él continua./De aquellas noches sin final.

Cuando mas entusiasmado esta el muchacho en su canto, sus amigos lo interrumpen llamándolo y acude a ese llamado, y como replica, la madre de Mariana también le hace un llamado que ella atiende, pareciera que el universo actúa para interrumpir el romántico acercamiento entre esos dos jóvenes.

Terminada la conversación con sus amigos, el muchacho va en busca de Mariana se sorprende al ver en su lugar a su hermana, a la cual pregunta:
_ Dónde esta la muchacha que estaba acá? Su hermana la llama para que se ubique detrás de aquel muchacho.
Pero eso no sucede, porque enseguida llegan dos unidades con destino al Litoral, aquella cola que era orden y disciplina, se vuelve un tumulto y todos quieren abordar de inmediato las unidades sin respetar el orden de las colas.
Mariana, su hermana y madre abordan una unidad y se ubican en sus asientos, esa unidad se va llenando en su totalidad, y de repente Mariana se levanta y mira todos los asientos en busca del muchacho pero no esta, deduce que abordo la otra unidad.

Luis entra a la tienda de música, va en busca de una canción de su juventud " Si te acuerdas de mi Llámame" de repente admira la presencia de una dama elegante, sobria, de cuerpo de reloj de arena. Ella esta en el área de música ligera, él intenta abordarla pero otro caballero se le acerca y le dice:
_ Mariana, tengo lo que buscas, ella le sonríe, se toman de las manos y salen del local.
El caballero moreno queda solo

El masajista

Esa mañana, esperaba mi turno para el masaje terapéutico en aquel Spa, cuando de repente entra una mujer realmente hermosa, cuerpo de reloj de arena, cabellos largos que cubrían la desnuda espalda, cutis de porcelana y mirada de guerrera.
Su vestido ceñido denotaba sus perfectas curvas, en armonía con toda su belleza artística.
Yo contemplaba, y a la vez me comparaba con ella, soy pequeña, cabellos cortos y escasos, mi cuerpo es armónico pero no llamativo, mi cutis manchados por el sol de mis años juveniles en tantas playas... Imaginaba al masajista que daría terapias a esa joven y así vagaban las ideas y la imaginación florecía... en eso me llaman para la terapia.

Entre al pequeño cubículo, semioscuro, música relajante y olor a manzanillas, solo ver ese ambiente, mas la imaginación que ya había surgido, mi cuerpo se torno nervioso y ansioso.
Cuando llego el masajista, vi a un muchacho joven, de belleza armonizada y de voz tan juvenil como masculina, eso inquieto aun mas mi estado de nervios, productos de imágenes e ideas, concebidas en la sala de espera.

Durante el transcurso de la terapia y el contacto de sus manos en mi piel, transmitieron una carga de energía sensual, misteriosa e incontrolable para los dos; masajista y paciente, alcanzando nuestros cuerpos el equilibrio y la necesidad del placer entre un hombre y una mujer.

Aquel maravilloso y hermoso momento, determino el intercambio de dos cuerpos anhelantes de vivir lo que muy pocas o ninguna vez sucede y nosotros lo vivimos

Entonces comprendí que no solo la belleza, el cuerpo artístico y provocador, pueden ser objeto del deseo y la pasión, sino que también se logra con la energía y los pensamientos dirigidos a descubrir el maravilloso placer de nuestro cuerpo, con todas sus imperfecciones.

Del autobús al sueño

Mi admiración por él comenzó en aquella manifestación política, cuando lo vi conversando por los alrededores de la plaza.
El tan preparado, culto, simpático, era perfecto... mi ideal, pero como llegar a interesarle? estaba tan cerca y a la vez tan distante...eramos remotos compañeros de trabajo

Una tarde lo vi subir al mismo autobús que yo usaba todos los días a las 4 de la tarde, me dije !ya tendré la posibilidad de llegar a él!

Así pasaban los días, y se hacia inalcanzable mi deseo, inclusive cuando a mi lado se sentó una vez, todo el viaje de una hora, lo hizo con los auriculares y el celular inteligente en sus manos oyendo quien sabe que...

Pasado el tiempo, no lo volví a ver, pero fueron las redes sociales y la radio, que nos aproximaron, yo respondía cada mensaje de su humor sarcástico vía twitter, con otro mas sarcástico y seguía su programa radial.

Con este método de seguimiento logre llamar su atención, hasta felicitaciones por mi cumpleaños me envió en su programa de radio, tal fue mi alegría que a mis sueños llego

Yo caminaba junto a él, fuimos a comprar libros, tomamos un café y allí nos besamos con hermosa ternura y fugaz pasión.
Hoy hace un año de aquel sueño y parece que nos dijimos adiós porque ni su recuerdo tengo hoy.

En medio del océano

Cuando llegue a la isla estaba feliz y fascinada con aquel paraíso caribeño, desempaque deje las cosas y fui al bar, estando allí recibí el mensaje de mi hermana, informando sobre su enfermedad maligna.

Apenas leí el mensaje, todo se vino abajo, felicidad, animo y alegría.
Me retire a la habitación, no cene y dormir muy poco. Al día siguiente luego del desayuno y muy entristecida, me fui al mar a nadar, ver los colores del caribe y quemar mis pies sobre la arena ardiente.

Entre a las tibias y cristalinas aguas, camine dentro del mar, me detuve, pensé, llore, respire profundo, cerré mis ojos y me sumergí en el agua, salí y de repente me encontré en el medio del mar, apenas logre ver a los lejos el hotel, mas que asombrada, estaba asustada, me hacia preguntas que no podía responderme.
_ Cómo llegué hasta acá? Tanto nadé? Porqué siento mis pies sobre la arena? Qué me está pasando?.

Volví a respirar profundamente, mire el cielo, comencé a caminar, pero había una fuerza que me llevaba hacia la orilla, a la costa, me deje llevar tranquilamente, llegué a la orilla, me senté, espere media hora, me alcé, fui al bar, pedí un licor y allí estuve pasando la sensación vivida

Esa misma noche recibí otro mensaje de mi hermana, donde decía que fue un error el diagnóstico y el tumor detectado era benigno, me levante a comer y ordene todos los platos que ofrecía el hotel, me reía como niña y esa noche baile hasta el amanecer.

viernes, 24 de febrero de 2017

En la Fontana de Trevi

Aquella noche en Roma, por descuido no vi un escalón y caí torciendome el pies izquierdo, seguí caminando sin darle mucha importancia al accidente.

Al llegar al hotel el dolor era fuerte. pero confiaba que el descanso mejoraría el malestar. A eso de las 3 de la mañana desperté con un dolor insoportable y una gran inflamación en mi pies 
Que hacer en esas circunstancias? esperar el amanecer para buscar la ayuda al malestar.

Cuando las primeros rayos del sol se asomaron por mi ventana semi abierta, levante, Attilio me ayudo a vestir, salimos de inmediato a una farmacia que poco me indico para aliviarme; descanso, hielo y analgésicos.
Como pasar un reposo en Roma? con tantas maravillas de esa apasionante ciudad.!

Ayudada por un paraguas como bastón y considerando que la Fontana de Trevi estaba cerca de mi hotel, decidimos ir allá.

Poco sabia de las leyendas e historias de esa fuente que encanta a los turistas, y no se de donde saque la conclusión que sus aguas hacían milagros a los enfermos y mejoraban la salud, despacio llegamos y se ocurrió colocar el pies por uno de los chorros de caída de agua muy fría. 
No me percate que un hombre de mediana edad, italiano, me observaba al punto de llegar a mi e intentar ayudar en mejorar... Algunas indicaciones me dio y reviso mi pies adolorido luego se marcho.

Después de unas horas volví al hotel y dormí toda la noche, fue un descanso absoluto, al despertar con la luz solar revise el pies y para mi asombro estaba completamente desinflamado, sin aparente aspecto de haberse lesionado.

Pasado seis meses aproximadamente, leyendo una revista en un consultorio médico, llamó mi atención el caso de un italiano que esperaba siempre en la Fontana de Trevi la medianoche para sacar de la fuente las monedas que turistas e italianos lanzan como ritual de promesa para volver a Roma, la foto era del mismo hombre que me atendió, pero lo extraño y asombroso era que en la nota decían que había muerto hace tres años.

Ahora tengo 10 años sin volver a Roma y sueño con revivir otra historia tan apasionante como misteriosa en esa ciudad

De como las muñecas me llevaron a otra dimensión

Un día domingo fui con Hector a visitar el museo de Bellas Artes, se exponían las obras de Armando Reveron, sabia que era el pintor de la luz, caraqueño, y según los comentarios tuvo un taller que era como un castillete, de aspecto muy rudimentario y natural, ubicado en Macuto.
Solo al llegar me impacto la publicidad que fue colocada a la entrada del museo; era una banda de tela muy ancha, con su rostro y nombre muy visibles, !vibro mi energía contagiando a mis emociones!

Fuimos recorriendo las salas, observando y admirando las maravillosas obras correspondientes a las diferentes etapas de su vida artística; la sepia, azul, blanco, la luz, paisajes, retratos, Juanita y muchas mas.
Pero había otra sala, aquella, de muy poca luz, silenciosa pero muy concurrida, hacia ella me apresure en llegar.

Si, era un salón grande, semi oscuro, las obras no eran pinturas, sino muñecas, grandes, elaboradas con tela de coletos, cartón, una especie de palma seca, cintas y ropas ya confeccionadas, estaban sentadas en sillas, bancos y hamacas.
Mi asombro me dejo sin pronunciar palabras y fije mi vista solo en ese grandioso espectáculo de alta creación artística, camine lentamente para admirar esas obras, de repente una magia inundo la sala, no pude determinar como logre o que fuerza, energía o factor universal me traslado a otra dimensión; la del movimiento, fue entonces que todas las muñecas adquirieron vida, se levantaron de sus lugares asignados y me invitaron a seguirlas y hacer una especie de danza subliminal, mi cuerpo entró en un estado de miedo y buscaba a Hector, al publico a la gente pero era inútil yo estaba sola con las muñecas, el movimiento y una sala semi oscura.

Atontada, asustada, semi aturdida y a la vez maravillada logre escapar del movimiento y salí por un túnel a mi dimensión.
Camine despacio, busque a Hector y le pregunte 
_Viste la sala de las muñecas?
Respondió _ Si, hay fue cuando te perdiste y no se que te hiciste, porque te busque y no te encontraba.
Hice un silencio absoluto y respondí
_ Fui a ver la luz y el movimiento en otro aspecto universal
Salimos y regresamos a casa