martes, 9 de mayo de 2017

La lluvia y la niña

Akita no tenia mas de 12 años, su imaginación corría mas que la lluvia cuando caía sobre la quebrada Catuche, era una inundación de sueños que vivía en la gran casa de El Valle.
La tierra húmeda llenaba sus pies descalzos; confundiedose en el pantano pies, tierra, agua y pantano.

Para ella, la lluvia era el rió, el lago, la fuente, los embalses y el mar que nunca había visto, y sus sueños quedaban atrapados en el agua, que en torrente cubría su cuerpo de niña entrando a la adolescencia.
El agua representaba la mística magia de ser libre, de emprender sueños que eran rotos por la cotidianidad de la vida familiar en aquella casa prisión  

A tu partida

Serán largas tus noches,
cuando el verano visite
la ciudad que ahora habitas, 
convirtiendo tu silencio 
en una gran tristeza

Cuando llegue el invierno
recordaras nuestra calidez
y entonces dirás...
como extraño a ese sol
que se quedo atrás

Extrañas los paisajes,
la selva, el llano, la nieve
aquel pequeño desierto
y un sin fin de playas

Te has ido sonriente,
feliz y muy alegre,
pero tu corazón
es el que sabe
cuanto extrañas
a Venezuela