domingo, 16 de agosto de 2015

A Gelindo Casasola

Tus mariposas azules,
blancas, rojas y verdes,
no emergen para mi,
en su escondite están

Tus colores nacidos de las flores,
rosas blancas y azules, 
no logro contemplar,
son tuyos, buscan a Gelindo 

Solo a ti responden... 
nadie como tu para hablar,
por la belleza del mundo,
porque tu fuiste todo 

La fruta tropical, la vida, 
la eterna juventud dormida. 
 Pero yo te encontre Gelindo,
tarde pero al fin te he visto

Eres el arcoiris sobre la fuente, 
las florecitas pequeñitas, 
el inmenso azul del cielo, 
la nieve de Los Andes.

El sol del cielo que no ves, 
porque estas en las montañas, 
en aquella cordillera, 
en los tomates y las flores, 
en la belleza del mundo, 

Estas en tu infinito sueño, 
y te veo cada día Casasola, 
esas letras que dejaste 
son el sueño que ahora tengo

Y te sueño en mis poemas,
en la ternura de tus letras,
en sabor del trópico
y en el frió de Los Andes

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