martes, 14 de junio de 2016

Capricho marino



Mi cuerpo va en suplica del mar,
de su inmensidad azul oceánica,
el espectacular mundo marino,
y vuelo de aves sobre el agua

El sol brillante, rojo naranja,
amarillo o tal vez rubio dorado,
 que me cubra todo el cuerpo,
y me vuelva mas tostada que el cacao

Que la brisa alborote mis cabellos,
para que desordenadamente,
dancen al ritmo que le anuncie el aire,
 veleidosamente se enreden en mi boca.

Mis pies pequeños, suaves y traviesos,
recorrerán la arena blanca, negra,
roja o amarilla, hasta sentirse insanos,
cansados, sin dejar las huellas de su andar

Cuando mi cuerpo entre en el agua,
mi espíritu se elevara por el goce
que solo el agua puede dar,
y cual flor de loto yo me volveré

Daré gracia a los dioses por tal elevación,
dichosa esta mortal que hoy fui elegida
para ser la musa de Neptuno 
pero también del gran Poseidon

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